Ana Karenina vol. 2012 (Decadencia y Mística)

Esta me tiene apotolao.

Cada dos por tres,  por Barcelona me parece que veo, me cruzo,  a Juan José Millás, o a un impersonator  de los que tiene aquí;  cetrino como el buen hombre este, pero en más gris aseado y menos fotocopiado quizá. Incubando un vacío, transmitiendo ausencia en su presencia, desconociendo un mal de carencia que le domina. Un hombre gris de los de Michael Ende o los de Dark City pero en versión de progresista profunderas de tipo meapilas . Me tengo que cambiar las vitaminas que diría una chica de cincuenta de estas de Pedralbes.

Y ahora metido en faena de escribir de la Karenina, se me cae el lagrimón, estoy con el maravilloso himno ruso a toda pastilla mientras escribo esto–el soviético de toda la vida, la versión de coro militar-   y viendo la cara de Keira (Knightley)  que vamos, me vienen invocados desde su rostro al corazón todo el sufrimiento, la enfermedad y la grandeza…  la poesía brutal y ultraterrena inherente al pueblo ruso, esa inercia a la verdad de la excesiva y venerada gran madre Rusia.

Estrenan Anna Karenina / 2012 y Keira Knightley es la protagonista de la adaptación de uno de las grandes novelas de Tolstoi, uno de mis más amados autores.  El libro es mil cosas, es maravilloso y riquísimo en mil aspectos,  pero lo que está claro es que es un dramón de marca mayor, que ríete de la selección de todos los tiempos de los pasteles más traidores de la telenovela venezolana hardboiled.   Exagero un poco, soy de Huesca, pero vamos, que es un drama romántico en toda regla. La novela en sí es un enorme y afinadísimo estudio ético socio-espiritual histórico de brillantísima y deliciosa prosa, que proclama, muestra y deja intuir con maestría acerca de todo tipo de cuestiones de todo rango, morales, sociales y espirituales. Pero al cabo es un dramaco de los de que se caen las lamparitas del comedor (A las bobas de mi casa se les caen las cosas con estas historias y si se ponen a ver el Madrid) Y para colmo se desarrolla en pleno zarismo glam; Maravilla estética de prodigiosa confluencia de edades, pensamiento, absurdos, crueldades, sensibilidad y pasiones hasta su decadencia y muerte -tengo a mis niñas Romanov en la cabecera de este blog por muchas razones además de mi fascinación por la Rusia blanca, pero es otro tema- Lo tiene todo para ser un peliculón tipo Titanic – en cool además-  en principio.

Amor Mandibular. Hasta en estas que hace para lesbis de “Quiero ser como el Pirri” es aboñegable, que me saca los mimos hasta que me la pongan de fallera. Y no es lo que estáis pensando, depravaos (que anda que hay cada foto por ahí que no puede ser esto).

Hay una gran obra detrás. Que es Tolstoi. El alegre misticismo con que llega a describir el mundo en guerra y paz -y deja caer en otras obras-, con una visión maravillada de la naturaleza entre bíblica y cuántica, yo sólo la he visto en las más afinadas descripciones de Chesterton en sus autobiográficos recuerdos de infancia. La pureza y el asombro contemplativo de un bogoiskateli (O buscador de la verdad de Dios) que era este autor junto a Dostoyevski – cada uno a su manera- y otros de la época. Este sentimiento impregna toda su obra, pero aunque esta sea una obra de amor es una obra profundamente moral; con una tensión emocional y de conciencia durísimas -Su obra “Resurrección”, que es como Anna pero en plan hard, ya es el desastre padre, se monta un Belén de conversiones religiosas, gulags y de cachondeo amoroso que te entra el sudor frío- Esta parte profundamente ética, de crítica social a la hipocresía de la época, al cabo de las convenciones, seguramente dará para mucho con un equipo tan bregado como éste en lides de Jane Austen, digo yo.

Tolstoi mismo, excesivo toda vida, heredero de nobles terratenientes desde la infancia, encarnación del oficial crápula aristócrata en su juventud, derrochador y abyecto, se pasó gran parte de su vida adulta en voluntarios periodos de mendicidad autoimpuesta, de peregrinaje y turismo ascético por la miseria del mujik. Tenía a su pobre mujer y a la familia constantemente torturados con sus idas de la pelota y su carácter. Este hombre da para mucho (Otro día meto el rollo) Acabó con su médico personal y su hija pequeña -totalmente comido el tarro la pobre cría- de los ocho o nueve que tenía con su santa, en una arrebatada fuga de estas de impulso de conciencia muerto de un ataque de neumonía en una estación de tren perdida a cascarla de su casa. El gran hombre murió consumido por las mismas dudas e incapacidades de sus personajes, su vocación mística -o beatífica- y un cuadro psiquiátrico espantoso, todo hay que decirlo.

 

 El Maestro, con la cabecita en sus cosillas. 

Si nada más hay que verlo. Como una puta gaita. Ni mezclando la medicación de los Panero.Eso sí, un genio de la literatura total y absoluto. Maravilloso, de deliciosa lectura.

Keira Knightley que en los trailers siempre me parece que sobreactúa, luego en las películas aguanta el tipo, la intensidad. Y me encaja. Bueno, yo desde que la vi en Love Actually con su encantadora sonrisa prognática de felicidad infantil, y ese cuerpecillo tipitipi de cervatillo de cuento pues mira, me encajará. Me gustan así, bolibolis, flacas de toda la vida, no han tenido que venir los diseñadores gays a poner de moda a anoréxicas con cara de pataleta para que así fuera. Desde el colegio. Ya.

El tráiler también promete una peli fundamentalista para tías –es una etiqueta convencionalmente sexista seguramente, pero creo que ajustada y de justicia en este caso jamematen. – Pero siendo el adaptador del guión al parecer un hombre lúcido y solvente y dirigiéndola Joe Wright, la película como mínimo promete una buena factura dramática y visual –Muy así como es él de listo y efectista, como nos gusta a las chicas   –  Que a mi me encantó  Orgullo y Prejuicio, pero soy incondicional de Alex Cox que una cosa no quita la otra – . Con tanto inglés involucrado en el tema, pues como que algo me fío (Nuestros cineastas ni me quiero imaginar lo que habrían hecho Ana Cariñena con la Verbeke o una de éstas – tampoco se distinguen bien salvo gloriosas excepciones- escupiendo en el suelo…en fin)  En otro post hablamos de épica y testosterona, que de eso hay tema. Como en todo, hay niveles, tipos y calidades.

Perfectly you 

Camino de baldosas amarillas, más allá del Arco iris… (en plan Fassbinder)

Volviendo a nuestra tragedia no me voy a referir aquí a El Almirante (Mi admirado y querido  Kolchak, el de verdad), ni al Barbero de Siberia ni a Quemado por el Sol, ni a Sissy Emperatriz, Ande Irás Alfonso con esos Doce ni Showgirls ni voy a mentar cosa romántica ninguna; Nada, que ya veremos lo que sale.Que ojalá sea un peliculón fantabuloso y el acabose de la elegancia y el intimismo épico, de verdad.Un novelón de mi querido Tolstoi adaptado con medios y voluntad pues ojalá sea genial, claro (!!)  Pero no lo sé.

Hay un problemilla que veo a priori. El problema estético-narrativo-espiritual y de puro sentido del orden de las cosas y de aseo diario en este filme es que ahora no sé qué pasa con los galanes, los guapos de la película  de última generación.

                                       Macho     (León Tolstoi en la mili.)

-Que este zumbado se debió apuntar con doce años y se iban a Sebastopol a pegar tiros a los turcos -.Nada más hay que verlo, que en poco rato se come crudo al niño Jesús, pone a estos triunfitos mirando a cuenca y ni se acuerda luego de contarlo en el burdel.

No quiero meterme perezrevertiano -me estoy controlando- pero vamos; que es verdad, joder. Que no me creo yo así de entrada que este crío le levante una mujer a Jude Law –un tío como Dios manda y con muy mala baba a la vista como buen inglés-  Pero ni en broma, vamos, si acaso le lavará el coche, o le hará el césped  y recibirá un capón o una propina. A tanto tuberculoso crepusculero agobiao con la horchata ya no los distingo.Y mira que un uniforme de la caballería zarista y un pelucón típico del dandismo amacarrado ruso de la época garantizan presencia,pero que nada. –tienen nuestros hermanos ese punto suyo eslavo semiasiático exagerado en la estética personal que oscila entre lo entrañable, el lumpen y lo incomprensible-   Pero lo poco que lo he visto al crío, ya digo…en fin.  Pero respetemos la historia, que me voy.

Y dejo mi voluntariamente idealizado zarismo  (Hay gente que le da por eso de flipar con la arcadia pinypón de Euskal Herria y mira que eso sí que es seborréico, campuzo y de andar por casa) y a mi amado Leon Tolstoi -maravilloso tarado- para otro día. Que se me va la cabeza y lo mismo me pongo a cantar New Moon on Monday en la cola del Soc.

Añado el himno ruso al principio por si a alguno le da como a mi por ver fotos de la época y una canción grandiosa de los Mekons  para embelesarse viendo publirreportajes de Keira.(El video también se puede ver; es una guarrada postpunk aunque Sally Timms, la cantanta, está entre Hellen Mirren y Cristina Lliso que es una gloria)

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s