En preparación, estimados boleguinis

Voy a hacer una declaración de intenciones de cosas que quiero escribir y que por puro cansancio ahora mismo no me atrevo a ponerme a contar/cantar. Vale que son ensayos duros de los que van a la sección dura, de los que dejo mil para adelante en cada entrada que pongo, pero bueno será que me ate un pañuelo en el pulgar o me lo pinte en la cara para que me lo pregunten. 

Me queda pendiente una exégesis enciclopédica y tendenciosa sobre los ochenta, fijación y fetichismo éticoespiritual que a veces exudo a tenor de lo que me sale escribiendo y que voy a seguir haciendo en el próximo texto que va de James Bond.The Motels, Jóvenes Ocultos, las de Scorsese, la cosa del pantano, Hüsker Dü, Larry Bird y los Celtics/Lakers, Talking Heads, Spielberg y Lucas, Prince, Arafat, Las pelis de teenagers y fiestas universitarias (sobre todo las de John Cusack), Stephen King… (Y toda la deliciosa mongolada patria, claro) tanto neón y tantas maravillas padecimos que nos dejamos la psique en cualquier esquina.

Un poco al hilo, me gustaría tocar el tema de la Guerra de Vietnam. La que fue nuestra guerra vaya, la de John Rambo y la de los adolescentes/niños españoles de entonces -ni idea de lo que era el Sidi-Ifni ni nada parecido, España era ya Esteso y cosa caspa para reirse- …lo más cercano a la épica nacional, que los gabachos nos volcaban los camiones en la frontera y las tragedias de La Quinta del Buitre. Hay tanto que recordar… casi huelo el napalm por la mañana. Me encantan los videos de época y eso que tampoco he encontrado nada realmente macarra, y eso que hay varios con música muy bien puesta, de la época. En los 80 todavía era su última guerra. Nada sacó esa alergia obsesiva hasta los veteranos de la primera y la ruptura de la segunda guerra del golfo, ni las movidas en Irán, el Líbano ni los paseos por Granada.

Feel the heat, motherfuckers!

Un artículo sobre fonética y etimología (Toma Jeroma, que no me corto). Aunque como me líe con mis tendencias obsesivas compulsivas y acabe en plan Henry James no me voy a aguantar cinco líneas ni yo.Y el tema corre peligro de acabar en tocho intimista y brasero … ¿¿Por qué mola el nombre de Lucca Cadalora seguido de Randy Mamola y Kevin Swantz -rapeados en coletilla chulesca- y ya te acompañan de por vida;  por qué suena tan propio decir “sé lo que hicisteis el último Galdácano“, por qué las letras inventadas en inglés, que se cantan con pasión -y siendo incomprensibles se escuchan con devoción- tienen ese misterio arcano? Por qué me empeño en cantar get down tonight de KC and the sunshine band con letra en grausino cuyo estribillo es ” ere un bolego/ ere un potolo/ ere un bolegón/ A-chilipú / tiriti-táun “? ?? ! …. A ver!. Y todas esas cosas que nos aportan los trastornos infantiles cronificados y la poética en estado puro a nuestro ya de por sí rumbosos e insensatos días.

La etimología, gracias a Dios es una dama más elegante y pese a ser un sol llena de historias bonitas, tiene una lógica dentro de toda su charme.

Biografías ilustres..John CageTed Sorensen, Churchill, Stiv Bators…. Otro que me sale es Phil Spector, pero no me atrevo a meterme en semejante berenjenal y a que me salte la ouija del armario de arriba gritando anatemas en yiddish.

 

También pensaba ponerme a hacer un estudio funk/por el morro sobre narcisismo adolescente y nacionalismo periférico anal en España, delirios y autoengaño. Cobardía y autoengaño (Los famosos gudaris -da la risa-). Miseria moral y autoengaño. Nausea y autoengaño. Lumpen y sadismo étnico ultrapatriótico -la excusa de la bandelita (con ele)-. El infierno de cobardes vasco -la equidistancia vascongada, una tradición histórica de vergüenza -, las indiferentes partidas de mus en la alemania nazi y la omertá en los pueblos de Sicilia…pero casi es cosa de dejarlo en manos de alumnos de primero de psicología patológica que opten por la rama Xmen de los trastornos de la miseria humana…(O en el lado rocker, por el lado luminoso y emocionado, hablar de nuestros hermanos vascos, los héroes que luchan contra esa mierda) Comparativa entre el racismo y la homosexualidad latente en los textos de Sabino Arana, Robert E. Howard y Chris Claremont. Realidad y Joven borrokito – y no tan joven-:  Operación triunfo/El señor de los anillos/mitología de la historia vasca; escuchar U2 -soy un superhéroe-, ver pelis de Jim Sheridan y alucinar con lo verde que es mi valle y lo irlandés que soy (O negro). Ponte un aro y capuchita, sombra aquí, sombra allá.

Me encantaría ser capaz de hacer algo lírico con las chicas de la Motown pero me acabará saliendo una enciclopedia erótica. Jesuschrist.

Y no me acuerdo de qué más, pero tenía más cosas. Iré apuntando euroboleguitos!

(Suspiro)

 

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Ana Karenina vol. 2012 (Decadencia y Mística)

Esta me tiene apotolao.

Cada dos por tres,  por Barcelona me parece que veo, me cruzo,  a Juan José Millás, o a un impersonator  de los que tiene aquí;  cetrino como el buen hombre este, pero en más gris aseado y menos fotocopiado quizá. Incubando un vacío, transmitiendo ausencia en su presencia, desconociendo un mal de carencia que le domina. Un hombre gris de los de Michael Ende o los de Dark City pero en versión de progresista profunderas de tipo meapilas . Me tengo que cambiar las vitaminas que diría una chica de cincuenta de estas de Pedralbes.

Y ahora metido en faena de escribir de la Karenina, se me cae el lagrimón, estoy con el maravilloso himno ruso a toda pastilla mientras escribo esto–el soviético de toda la vida, la versión de coro militar-   y viendo la cara de Keira (Knightley)  que vamos, me vienen invocados desde su rostro al corazón todo el sufrimiento, la enfermedad y la grandeza…  la poesía brutal y ultraterrena inherente al pueblo ruso, esa inercia a la verdad de la excesiva y venerada gran madre Rusia.

Estrenan Anna Karenina / 2012 y Keira Knightley es la protagonista de la adaptación de uno de las grandes novelas de Tolstoi, uno de mis más amados autores.  El libro es mil cosas, es maravilloso y riquísimo en mil aspectos,  pero lo que está claro es que es un dramón de marca mayor, que ríete de la selección de todos los tiempos de los pasteles más traidores de la telenovela venezolana hardboiled.   Exagero un poco, soy de Huesca, pero vamos, que es un drama romántico en toda regla. La novela en sí es un enorme y afinadísimo estudio ético socio-espiritual histórico de brillantísima y deliciosa prosa, que proclama, muestra y deja intuir con maestría acerca de todo tipo de cuestiones de todo rango, morales, sociales y espirituales. Pero al cabo es un dramaco de los de que se caen las lamparitas del comedor (A las bobas de mi casa se les caen las cosas con estas historias y si se ponen a ver el Madrid) Y para colmo se desarrolla en pleno zarismo glam; Maravilla estética de prodigiosa confluencia de edades, pensamiento, absurdos, crueldades, sensibilidad y pasiones hasta su decadencia y muerte -tengo a mis niñas Romanov en la cabecera de este blog por muchas razones además de mi fascinación por la Rusia blanca, pero es otro tema- Lo tiene todo para ser un peliculón tipo Titanic – en cool además-  en principio.

Amor Mandibular. Hasta en estas que hace para lesbis de “Quiero ser como el Pirri” es aboñegable, que me saca los mimos hasta que me la pongan de fallera. Y no es lo que estáis pensando, depravaos (que anda que hay cada foto por ahí que no puede ser esto).

Hay una gran obra detrás. Que es Tolstoi. El alegre misticismo con que llega a describir el mundo en guerra y paz -y deja caer en otras obras-, con una visión maravillada de la naturaleza entre bíblica y cuántica, yo sólo la he visto en las más afinadas descripciones de Chesterton en sus autobiográficos recuerdos de infancia. La pureza y el asombro contemplativo de un bogoiskateli (O buscador de la verdad de Dios) que era este autor junto a Dostoyevski – cada uno a su manera- y otros de la época. Este sentimiento impregna toda su obra, pero aunque esta sea una obra de amor es una obra profundamente moral; con una tensión emocional y de conciencia durísimas -Su obra “Resurrección”, que es como Anna pero en plan hard, ya es el desastre padre, se monta un Belén de conversiones religiosas, gulags y de cachondeo amoroso que te entra el sudor frío- Esta parte profundamente ética, de crítica social a la hipocresía de la época, al cabo de las convenciones, seguramente dará para mucho con un equipo tan bregado como éste en lides de Jane Austen, digo yo.

Tolstoi mismo, excesivo toda vida, heredero de nobles terratenientes desde la infancia, encarnación del oficial crápula aristócrata en su juventud, derrochador y abyecto, se pasó gran parte de su vida adulta en voluntarios periodos de mendicidad autoimpuesta, de peregrinaje y turismo ascético por la miseria del mujik. Tenía a su pobre mujer y a la familia constantemente torturados con sus idas de la pelota y su carácter. Este hombre da para mucho (Otro día meto el rollo) Acabó con su médico personal y su hija pequeña -totalmente comido el tarro la pobre cría- de los ocho o nueve que tenía con su santa, en una arrebatada fuga de estas de impulso de conciencia muerto de un ataque de neumonía en una estación de tren perdida a cascarla de su casa. El gran hombre murió consumido por las mismas dudas e incapacidades de sus personajes, su vocación mística -o beatífica- y un cuadro psiquiátrico espantoso, todo hay que decirlo.

 

 El Maestro, con la cabecita en sus cosillas. 

Si nada más hay que verlo. Como una puta gaita. Ni mezclando la medicación de los Panero.Eso sí, un genio de la literatura total y absoluto. Maravilloso, de deliciosa lectura.

Keira Knightley que en los trailers siempre me parece que sobreactúa, luego en las películas aguanta el tipo, la intensidad. Y me encaja. Bueno, yo desde que la vi en Love Actually con su encantadora sonrisa prognática de felicidad infantil, y ese cuerpecillo tipitipi de cervatillo de cuento pues mira, me encajará. Me gustan así, bolibolis, flacas de toda la vida, no han tenido que venir los diseñadores gays a poner de moda a anoréxicas con cara de pataleta para que así fuera. Desde el colegio. Ya.

El tráiler también promete una peli fundamentalista para tías –es una etiqueta convencionalmente sexista seguramente, pero creo que ajustada y de justicia en este caso jamematen. – Pero siendo el adaptador del guión al parecer un hombre lúcido y solvente y dirigiéndola Joe Wright, la película como mínimo promete una buena factura dramática y visual –Muy así como es él de listo y efectista, como nos gusta a las chicas   –  Que a mi me encantó  Orgullo y Prejuicio, pero soy incondicional de Alex Cox que una cosa no quita la otra – . Con tanto inglés involucrado en el tema, pues como que algo me fío (Nuestros cineastas ni me quiero imaginar lo que habrían hecho Ana Cariñena con la Verbeke o una de éstas – tampoco se distinguen bien salvo gloriosas excepciones- escupiendo en el suelo…en fin)  En otro post hablamos de épica y testosterona, que de eso hay tema. Como en todo, hay niveles, tipos y calidades.

Perfectly you 

Camino de baldosas amarillas, más allá del Arco iris… (en plan Fassbinder)

Volviendo a nuestra tragedia no me voy a referir aquí a El Almirante (Mi admirado y querido  Kolchak, el de verdad), ni al Barbero de Siberia ni a Quemado por el Sol, ni a Sissy Emperatriz, Ande Irás Alfonso con esos Doce ni Showgirls ni voy a mentar cosa romántica ninguna; Nada, que ya veremos lo que sale.Que ojalá sea un peliculón fantabuloso y el acabose de la elegancia y el intimismo épico, de verdad.Un novelón de mi querido Tolstoi adaptado con medios y voluntad pues ojalá sea genial, claro (!!)  Pero no lo sé.

Hay un problemilla que veo a priori. El problema estético-narrativo-espiritual y de puro sentido del orden de las cosas y de aseo diario en este filme es que ahora no sé qué pasa con los galanes, los guapos de la película  de última generación.

                                       Macho     (León Tolstoi en la mili.)

-Que este zumbado se debió apuntar con doce años y se iban a Sebastopol a pegar tiros a los turcos -.Nada más hay que verlo, que en poco rato se come crudo al niño Jesús, pone a estos triunfitos mirando a cuenca y ni se acuerda luego de contarlo en el burdel.

No quiero meterme perezrevertiano -me estoy controlando- pero vamos; que es verdad, joder. Que no me creo yo así de entrada que este crío le levante una mujer a Jude Law –un tío como Dios manda y con muy mala baba a la vista como buen inglés-  Pero ni en broma, vamos, si acaso le lavará el coche, o le hará el césped  y recibirá un capón o una propina. A tanto tuberculoso crepusculero agobiao con la horchata ya no los distingo.Y mira que un uniforme de la caballería zarista y un pelucón típico del dandismo amacarrado ruso de la época garantizan presencia,pero que nada. –tienen nuestros hermanos ese punto suyo eslavo semiasiático exagerado en la estética personal que oscila entre lo entrañable, el lumpen y lo incomprensible-   Pero lo poco que lo he visto al crío, ya digo…en fin.  Pero respetemos la historia, que me voy.

Y dejo mi voluntariamente idealizado zarismo  (Hay gente que le da por eso de flipar con la arcadia pinypón de Euskal Herria y mira que eso sí que es seborréico, campuzo y de andar por casa) y a mi amado Leon Tolstoi -maravilloso tarado- para otro día. Que se me va la cabeza y lo mismo me pongo a cantar New Moon on Monday en la cola del Soc.

Añado el himno ruso al principio por si a alguno le da como a mi por ver fotos de la época y una canción grandiosa de los Mekons  para embelesarse viendo publirreportajes de Keira.(El video también se puede ver; es una guarrada postpunk aunque Sally Timms, la cantanta, está entre Hellen Mirren y Cristina Lliso que es una gloria)

 

Quanto ci mancherai, Oriana !!

Pure female

 

Estoy inmerso en lo último que me queda por leer de Oriana Fallaci. Sus libros para mi siempre han sido habitaciones de calor y vida sofocantes, desde que me quedé completamente enamorado y enervado un verano de esos de los quince años, leyendo “Nada y así sea”; La Guerra de Vietnamlos sesenta de verdad con la bizarría de la política norteamericana y las convulsiones sociales de la época, la jungla, el nihilismo y el horror…. y a la vez, en esas mismas líneas descansaban un humanismo y una irreductible búsqueda de respuestas y virtud en la voz de la italiana aquella, redicha y tensa. Pero este último me lo guardaba para el frío, la lluvia, cuando el calvinismo provinciano de Barcelona se muestra sin remedio. Otra forma de disfrutarla, rodearse de grises, a ella que siempre ha sido una puñalada  anaranjada, cardiorespiratoria. “Un sombrero Lleno de Cerezas” Me lo guardaba desde hacía años sin saber bien qué iba a encontrar, dejándolo para un momento en el que necesitase parar y despejarme (Un momento en el que me diese cuenta de que me hacía falta). Y es todavía mejor de lo que esperaba.

Para mi Oriana, entre otras cosas, es parte esencial de mi adolescencia, de lo mejor de ella. Cuando mis amigos deliraban con el breakdance y la quinta del buitre,  yo era un fan alucinado de Moshe Dayan, Jean Lartèguy, Bernstein y Woodward, de las ninfas de discoteca que se pillaba Hussein de Jordania y de los reporteros de guerra como la misma Fallaci. Que David Gistau -dejemos a Pérez-Reverte que es otro universo que no viene al caso- , y sobre todo Arturo Belano me perdonen; en algún momento me despisté y no fui a ninguna guerra. Supongo que perdí la poesía en algún mal trago, en el desencanto preventivo de chico occidental de mi época, débil y desnortado. Oriana también tiene eso, nos desnuda ante nosotros mismos sin contemplaciones y hace que nos planteemos preguntas sin matices, enconadas en una respuesta directa.

 

Un sombrero Lleno de Cerezas. Una saga familiar novelada que deja al Padrino como el carrusel de tópicos que en parte es. Como todo lo de Oriana se lee de un tirón con placer y una sonrisa. Llevo cuatrocientas páginas en dos días. Desde la vida de sus tatarabuelos campesinos toscanos, santos inocentes;  a los desfases de sus antepasados marinos puteros de Livorno, de obviamente lánguidas princesas catalanas, carbonarios antisociales desfigurados pasados de rosca, putones verbeneros del far west …supongo que llegando hasta ella misma, quizá a sus últimos días de enfermedad y reflexión en su Loft de NY. Oriana admite una gran carga de imaginación novelada en la historia -lo que no hace sino enriquecer la crónica histórica y el folletín –     Como puede imaginarse esto es el desastre padre por definirlo de una forma académica: amores espeluznantes, genocidios involuntarios, timos masivos, esclavismo, usurpaciones varias, persecuciones en burra y explosiones nucleares intergalácticas…maravilloso. Es la Historia de Italia de los últimos siglos, casi la de nuestra vieja Europa, a través de un relato semipresencial, cuasireal  y totalmente sincero. Una saga, una Illiada inconclusa y eterna mucho más  acertada y verosímil  que los tebeos que compramos en los tenderetes autonómicos y los sistemas educativos /televisivos hechos por los propagandistas de los actuales caciques de la korrectpolitik con cátedra universitaria.

 

Il Risorgimento. (Mosqueo de los espaguetis con tanto imperio germánico, tanto horario, tanto orden y tanta polla). Tradiciones latinas. Obsérvese cómo se aprovecha la movida para sacar cosas de casa.

Tenía que escribir sobre ella y este libro porque estoy disfrutando. Está siendo un gozo. Un gozo de cómo contempla esta mujer la vida, de cómo la revive en su lecho de muerte, se desnuda en la emoción y las imágenes de otros tiempos sin perder nunca la dignidad ni la realidad histórica. Llena de pasión, de ternura por la vida, por las personas, por el ser humano…Como siempre, esplende humanismo, y ahora, incluso podría decirse que fé en los hombres. Y no resulta para nada gazmoño ni alucinatorio, al contrario; suena a cuento de abuela que desea lo mejor para sus nietos, abuela un poco gruñona y redicha, pero entrañablemente amorosa, con mucho salero, y sintomático carisma; Que se despide y que quiere dar las gracias. Con una sonrisa, con esa peculiar letanía italiana en el tono, entre apasionada y tiernamente satírica que hace que nos demos cuenta que somos primos cercanos, hijos de Roma, del Cristianismo, del Mediterráneo. Menos amanerados y no tan dados a la teatralidad pero somos muy parecidos sus italianos, a esa banda de alicates, gondoleros, jaimitos, degenerados y genios, comedores de esa guarrada llamada canoli –muy ricos-.

Hardcore. Aquí como que ni se sabe cómo se salvó de que la ejecutaran varias veces -por sobrada y por las vaciladas que soltaba con esa boca suya (Jomeini flipando un poco, en la foto). Tampoco aseguraría yo que Oriana se diera cuenta de nada. El caso es que luego ya  hasta le daba capones a Gadaffi

Claro que Oriana como dije, siempre tendrá para mi el brillo de la adolescencia, la mía propia y la suya que es casi permanente. Imágenes para mi míticas, de hoteles llenos de periodistas borrachos, agentes secretos depresivos, lenocinio costumbrista y entrevistas glam a personalidades de una época distinta, en la que había líderes, las palabras tenían significado y consecuencias, en la por otra parte todo parecía posible; imágenes en un momento de mi vida en que a mi todavía me lo parecía, que todo era posible -Los sesenta/setentas para mi ya eran un arcano glorioso- Un universo mezcla de moqueta del Hilton, vuelos nocturnos con champagne y cazadora de camuflaje con nikon al hombro y botellones con Arafat. Que es después de todo lo que es Oriana, la gran reportera, la testigo, la conciencia. Mi Tintín clasificado S.

 La nena está contenta. Si es que me da una cosa la polvorilla…

Un universo como de James Bond, arquetípico, aséptico y sofisticado, aunque maravillosamente complejo y evocador como suele serlo la literatura o la realidad misma. Y es su otro lado dolientemente realista, realista porque es personal, emotivo, sincero más que objetivo,  el que lo dota de la magia que desborda al lector atemporal, sin condicionamiento; El que acaba aportando corporeidad a su obra, intrínsicamente épica, como todas las grandes epopeyas. Aquí estaba todo eso y más -no acabaría de zamparos asociaciones personales- Contado en su prosa cursi de tono macarroide –tan claroscura como ella misma-, limpia y directa, sin complejos, de impertinente niñata italiana con una pita que no se calla ni dentro de un saco de ladrillos debajo del agua. Que en gran parte, es lo que la hace única.

Hightlights. (“No me eches tanto, que me mareo, tonto,jijiji!”) Lo que no le funcione a este… Anda que…

Siempre fue acusada por la tribu del reporterismo de ser sospechosamente ubicua en sus crónicas del frente, de hacerlas desde el comedor del hotel -O directamente desde la cama de François Pelou, compañero de France Presse en la Guerra de Vietnam-; hasta de manipular testimonios y de ser una borde o un encanto sin razón aparente, una diva prepotente en la tradición volcánica de las starlettes de Cinecittà. De hecho un profesor mío de ascendencia  de judíos  intelectuales porteños me confesaba que en Argentina no conseguían salir de su asombro de cómo puso lo que le dió la real gana en la entrevista que hizo a Galtieri a cuenta de la Guerra de las Malvinas. Esta mujer, que llegó a sacarle a Kissinger que la intervención en Vietnam había sido inútil, al cabo de machacarlo durante doce horas de entrevista -o doscientas- apretando e insistiendo. El bueno de Henry todavía recordaba con sudor frío aquel trance veinte años después (hacerle algo así a un psicópata vicioso y calculador hasta la patología como H.K. no es cualquier cosa, hay que tener el cuajo de un sargento de regulares, ser una auténtica Juana de Arco de la verdad o estar como una cabra o las tres cosas, como es el caso)

 

Never mind the bollocks. Here is Oriana Fallaci.

 

Y que me importa un pimiento.Sólo con que viviera la mitad de la mitad de lo que nos cuenta merece ser contemplada con respeto, con verdadero amor. Si fue más o menos excesiva, dura, valiente en su vida o no puede ponderarse — o lo fue mucho o lo fue demasiado —, pero no puede dudarse su relación de amor extremo hasta soportar la tortura psicológica con de su idolatrado Alekos Panagoulis(héroe de la resistencia griega al gobierno de los generales), su herida de bala en el 68 por los pistoleros del PRI en los disturbios estudiantiles México DF, sus aventuras en el frente,… todo. Lo que es indiscutiblemente cierto es que siempre fue sincera, honesta hasta la brutalidad, que plantea dudas, que su ateismo está lleno de conciencia y una profunda ética cristiana, que lejos de dar respuestas dogmáticas pregunta sin ambajes, sin los tapujos sectarios de esa izquierda que nunca consiguió prostituirla y que la odió por no poder apropiársela. Leer la carta a un niño que nunca nació” es un ejercicio de introspección moral desgarrada, sin respuestas fáciles ni moralina basura de la de ahora (En un sentido u otro)…es una confesión que nos invita a hacer la nuestra. Como casi todo lo que escribe.

 Cosa rara. Oriana en la puerta de un juzgao haciendo memoria a ver de qué la empapelan.

La verdad de su literatura es que la verdad siempre estuvo allí y en el fondo, en realidad ella no ha mentido jamás. Embellecer, novelar, imaginar como reconoce  que hace con la historia de su familia en el inicio de esta novela….eso lo ha hecho; Sí, seguro. No puede evitarlo; En el fondo es una fabuladora, una enamorada de la vida, una humanista que busca nuestra redención a la desesperada y es por eso que carga tintas y nos cuenta su historia. Pero nunca -me niego a creerlo- traicionó a la verdad. Galtieri es un hijo de puta y punto se dijo arrugando el morro. Y es que Galtieri era un hijo de puta.

 

er…..ee….

Quizá sea cuestión de que su prosa parece limpiar toda suciedad, todo matiz sórdido a lo cotidiano -¿por sentido poético instintivo?- pasa por encima de mezquindades diarias en una suerte de lirismo involuntario, similar a la que achacaban a Hugo Pratt y a Corto Maltés en sus aventuras burguesas. Si bien coinciden en hacer novelesca y hermosa cualquier vaciedad sin poder evitarlo, Oriana es otra cosa. No se aburre, no contempla inspirada, no conspira artísticamente,  lo vive todo con exageración, con una intensidad de matrona felliniana casi paródica.

 

 

Detective Salvaje de sí misma, acabó sus días como vivió, sin ser fácil para nadie, sin dejarse domar por la gilipollez y la ignorancia de esta modernidad occidental que como ella temía, parece que nos acabará llevando al suburbio del autoengaño y de la decadencia irreversibles.

Siempre fue enemiga de la tiranía, de la esclavitud del hombre. Por ello se declaró atea en Italia, fue izquierdista y combatió el fascismo activamente como toda su familia desde niña. Su raíz, su esencia libertaria, individualista y profundamente liberal está fuera de toda duda. Se dio cuenta enseguida del horror que era el comunismo, lo vio y lo documentó, renegó del sectarismo cerril y totalitario de la mayoría de la izquierda europea, jamás estuvo en el redil, jamás la ganaron para su causa. Y como no podían etiquetarla como propia la odiaron y la difamaron. La Fallaci no se cortó jamás al denunciar el fascismo rojo ni como en el fin de sus días el fascismo islámico. ¿Fascista?: Lo dirán de ella los ignorantes sectarios con la cómoda etiqueta de progresista, deprimentes micos de feria con platillos en un tiempo en que que la única formación cultural -televisiva o en twitter- es la que que ha  dan Buenafuente, Ëbole o cualquier otro listillo a sueldo que nos permita creer que la responsabilidad de nuestra vida y nuestras decisiones no son nuestras.


 

No voy a entrar más en esta parte ni en puntualizar o matizar hasta qué punto se pasa de rosca, exagera o demoniza; ella siempre me saca el orgullo guerrero del enamorado. Sólo invito a conocerla, leerla, y después juzgarla, quererla, amarla o repudiarla. Solo diré que como los griegos en Las Termópilas, hasta el último día luchó honestamente por lo que creía, responsablemente, sin darse la espalda a sí misma, por la libertad del hombre, como el último soldado de la democracia en una Roma a punto de caer, amando lo que era y es nuestra casa, el viejo occidente, la vieja Europa. Como una Cassandra sentada en una mecedora, fumando dos cigarrillos por cada cacito de vino caliente, arrugando el morro ante la estupidez de unos nietos blandos. Con rabia y orgullo, por la fuerza de la razón, pero sobre todo por amor.

Buenas noches, abuelita Oriana. Un beso.

 

Juan Luis Martínez

 

 

 

 

 

 

P.D: Esta chica….  : http://www.elmundo.es/elmundo/2006/09/15/cultura/1158304138.html

http://www.oriana-fallaci.com/libro.html

hay mil cosas que leerle…